Hace un tiempo colgué un post sobre algo que me llamó mucho la atención: El diseño de productos basado en obras de arte. Encontré ahora otros ejemplos pero esta vez orientados a la música y me pareció interesante agregarlos.
Si algún territorio ha podido reunir a las diferentes tendencias del arte contemporáneo desde los años 60, ha sido el de las artes gráficas y, muy en particular, el diseño de las carátulas de los discos, esa prehistoria del CD que ahora se recupera, el vinilo. Ese material en contraposición con el electrónico o digital de hoy. Tiendas especializadas siguen vendiendo estos discos bajo las siglas de LP (“Long Play”), el formato que siguió al disco pequeño (el “single”, que solo podía incluir dos o cuatro canciones, una o dos por cara). Ahora, en consonancia con los tiempos, llega también esta exposición de discos y carátulas de artistas a un museo de arte contemporáneo.
La muestra, “VINILO. DISCOS Y CARÁTULAS DE ARTISTAS” (Macba, Barcelona) se compone de 750 carátulas y más de mil discos que se pueden oír por sistema digital. Algunas, como la famosa bragueta con una cremallera real que firmó Warhol para los Stones, son ejemplos de las que en su época fueron prohibidas por las autoridades.

Roy Lichtenstein (1983) - - Peter Schmidt (1974)

Joan Miró (1956) - - Andy Warhol (1971)

Peter Blake & Jann Haworth (1967) - - Raymond Pettibon (1984)

Andy Warhol (1971) - - Salvador Dalí (1944, 1972, 1989)
servido por petalodesal
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Algo que me fascina es el diseño, ya sea de moda, industrial, gráfico, etc. Tengo que destacar la labor de los diseñadores de los productos que cada día salen al mercado. Sin duda su trabajo es una obra de arte. ¿Por qué digo ésto?
Leonardo Da Vinci dijo que “la belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte”. Tal vez con esa vocación de intemporalidad (o simplemente para dar rienda suelta a su creatividad), las grandes firmas de cosmética han creado productos que se inspiran en movimientos pictóricos como el impresionismo, el modernismo, el cubismo, la fotografía contemporánea o el cine. Una tendencia que sitúa el mundo de la cosmética a la vanguardia del diseño y que, como consecuencia, abre un nuevo camino estético a perfumes, productos capilares, coloretes o sombras de ojos, que se convierten en improvisados lienzos o esculturas.
A comienzos del siglo XX, Picasso, Braque o Gris invadieron de formas geométricas el mundo del arte. Hoy, Hervé Van Der Straeten, diseñador de joyas y muebles, se ha inspirado en el cubismo para crear la barra de labios Kiss Kiss de Guerlain.

Grafismo Impactante, juego de repeticiones, colores vivos…el Pop Art fue una revolución en los 50 al retratar la realidad cotidiana. Ejemplos de productos inspirados en él: Pop Art Black XS, de Paco Rabanne y Body Shine Metallic Pop, de Agatha Ruiz de la Prada.

El famoso pintor vienés Klimt alcanzó la cumbre en su carrera con la obra “El Beso”, que reflejaba magistralmente el sentimiento y erotismo humanos. Su creativo escenario de flores y colores ha inspirado el packaging del Reparador Milagroso de Ghd.

En una búsqueda por representar las verdades absolutas del universo, Mondrian creó en la primera mitad del siglo XX el Neoplasticismo: líneas rectas y planos de colores primarios que inspiran ahora las sombras Quadrilumières de YSL.

El impresionismo surgió en Francia en el siglo XIX y consistía en captar el efecto de la luz natural sobre las formas. Eye Shadow Palette de H&M se inspira en un jardín de Monet.

Retomando como inspiración el Op Art, corriente que surgió en los años 60 en Nueva York para producir la ilusión de movimiento mediante formas geométricas, el diseño de la fragancia Mango Adorable Gold se llena de curvas doradas con movimiento hipnótico.
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