La cultura de la delgadez
En el mundo de la moda gustan flacas. Muy flacas. Se buscan y aplauden esos cuerpos. Ya nos podremos quejar, pero la modelo, si no está flaca, no trabaja. La moda también es un arte, y no debemos olvidarlo. No podemos tomarla al pie de la letra y pretender caber todas en un mismo pantalón muriendo de hambre. Sería más productivo filtrar la información y cuando aparecen esas prendas hermosas en la pasarela, ni contemplar la posibilidad de lucirlas del mismo modo en nuestro cuerpo.
Como futura publicista me da vergüenza que los medios y las empresas se forren explotando la idea de que la belleza únicamente va de la mano de la delgadez. Vivimos en una sociedad que padece de anorexia crónica. Las grandes corporaciones junto con la publicidad se han encargado de esto. Por un lado nos desvivimos por ser distintos, pero por otro, caemos en las redes de la masificación y tendemos a imitar todo lo que está a la moda.
Y el mensaje que nos transmiten a diario es que si no estamos como un palo de escoba, no somos nadie. Nos hacen creer que nuestros cuerpos son un delito, llegando a un punto en el cual nos retraemos, nos sentimos fuera de la sociedad. La idea de lo “normal” está muy distorsionada. ¿Cómo podemos pensar que por tener unos kilos de más somos menos? Por más que el interior es lo que importa, hay que decir que a ninguna nos gusta vernos feas y sentirnos mal en esta sociedad mediatizada y consumista. No puede ser que vayamos a una tienda y no haya ropa de la talla que necesitamos.

La imagen es muy fuerte, sobran las palabras.
En las últimas dos décadas, la delgadez se ha convertido en la tarjeta de visita de todos aquellos que desean triunfar social y profesionalmente. Los mensajes que hacen referencia a la imagen corporal son omnipresentes y con ellos se transmite la idea de que estar delgado es el medio para obtener la felicidad y el éxito. La presión es excesiva. Los anunciantes presentan modelos jóvenes anoréxicos como paradigma de deseo sexual; por otro lado, la ropa se diseña y exhibe para los cuerpos delgados a pesar de la realidad de que pocas mujeres podrían llevarlas con éxito. Aunque corren mayor riesgo las personas cuyo sentido de la autoestima se basa en su totalidad en la aprobación externa y apariencia física, pocas mujeres son inmunes a estas influencias. Yo creo que a todas en algún momento nos pasa que nos desalentamos por no vernos como nos gustaría. Por suerte no me afecta no poder ser como las diosas que hay en la tele o en las revistas, porque me parece absurdo. Hay personas que nacieron con una gran belleza exterior y está perfecto que vivan de ello si les apetece. Pero todos tenemos nuestras virtudes, nuestro lugar en el mundo. Que no podamos desfilar en una pasarela, no quiere decir que no podamos ser exitosas! La vida nos ofrece miles de caminos para lograrlo. Espero que nos queramos un poquito más, y dejemos de lado todos esos complejos que a veces se apoderan de nuestras vidas.


Adhara (19) Estudiante de Publicidad y RRPP en Pontevedra. Española de nacimiento y argentina de corazón. Que soy?...creativa, soñadora, perfeccionista, alocada, impulsiva de día, pensativa de noche... Mi reto? Disfrutar el lado divertido de la vida pero nunca dejar de lado mis objetivos personales y profesionales. Me gusta escuchar de todo, pero me copa la música de los 70 y 80 (y más bailarla). Espero dejar en el blog una pieza de mi, encontrar a muchos "alguien" con quienes identificarme o por qué no, también reivindicarme, y más que nada, aprender mucho.... "Dar es dar y no marcar las cartas, simplemente dar. Dar es dar, y no explicarle a nadie, no hay nada que explicar. Dar es dar, es solamente una manera de andar. Dar es dar, lo que recibes es también libertad"...
lucía dijo
Muy buen post, como nutricionista sufro en carne propia la imposibilidad de hacer razonar a un anoréxico nervioso así como constato el sufrimiento del obeso.
Sin embargo éste último tiene brillo en la mirada y la vida como una vecina más cercana, que sólo se trata de conocerla más en profundidad.
Ojalá el consumismo deje de hacer estragos en personalidades débiles y la bendita moda diseñe como si lo hiciera para sus propios hijos, cuidando la dignidad y la salud de todos, por qué no
cariños petalito
21 Abril 2006 | 01:35 AM